miércoles, 5 de septiembre de 2012

Distancia, Confianza, Amor...

Lo que hacen las conversaciones, lo que consiguen unas simples conversaciones con otra gente, intercambio de pensamientos, de palabras, de experiencias.
Consiguen que, tan pronto estés de buen humor, pasar a estar lo más irritado y malhumorado posible porque no te gustan esas palabras que estás oyendo o leyendo.
Consiguen que, tan pronto estés triste y con pena, pasar a un estado de euforia y alegría máxima por nada, por lo que oyes o lees...

Creemos que la felicidad es algo material, esperando a que llegará un día y sin darnos cuenta de que la tenemos al alcance día tras día, de que podemos ser felices, no en su inmensidad, pero sí lo suficiente como para disfrutar del día y observar que no ha sido un día más o un día perdido...

Nos obcecamos en pensar que la felicidad está en su totalidad en algo material, como puede ser el dinero, o en una persona, sin mirar a nuestro lado, sin mirar en nosotros mismos, sin abrirnos de mente para comprobar que en realidad, no debemos liar tanto la madeja para descubrir que no está en otros, sino, en nosotros mismos y que no es tan necesario la compañía de otra persona a nuestro lado.
Sí que es verdad que nos ayuda a ser más felices, a reír a carcajadas el tener una amistad, pareja o compañía que haga que nuestro cerebro se active ante la sociedad y la comunidad, ante las personas de afuera y también las de nuestro entorno.

Pero aún nos alegra más saber que una persona, sin apenas hablar, sepa ya lo que nos ocurre, lo que nos aflige y corroe por dentro, lo que nos carcome sin saber cómo solucionarlo y sobre todo, el sentirnos amados... Queridos...

Le damos demasiada importancia al amor y a la vez, demasiada poca importancia...

Le damos demasiada porque queremos que nuestra relación sea larga y duradera y a la vez fácil y sin problemas, sin saber que es ahí, en las soluciones de los problemas, en la confianza con nuestra pareja, en donde aprendemos a ser más fuertes y a convivir con nosotros mismos...

Le damos demasiada poca importancia porque vemos que no es tan fácil como imaginábamos y no nos molestamos en preocuparnos más que en nosotros mismos cuando hay un problema o alguien está mal en la relación, no observamos que algo va mal hasta que ya es demasiado tarde...

Es fácil tener una relación, dentro de lo que cabe, cuando las dos personas se pueden ver cada día, o en tal caso, cada dos días, como tarde. Es fácil tener una relación, dentro de lo que cabe, cuando dos personas pueden transmitirse lo que piensan, sienten y quieren cuando con una llamada de 10 segundos les sirve para quedar en un sitio concreto de la ciudad.
El problema, a mi parecer, son las relaciones a distancia, dado que tienen más pros que contras, siempre y cuando, vuelvo a repetir, a mi parecer...

Está el tema de la distancia respecto a la relación, dado que unas personas que se aman, sienten la gran afinidad de intercambiar el sentimiento de amor o de querer con las caricias, con el romanticismo, con los detalles que sólo cara a cara puedes llegar a observar y demostrar al mismo tiempo.
Otro gran dilema y que, por el cual, la gran mayoría de la gente no admite una relación a distancia, es el no saber con quién anda tu pareja todos los días...
Realmente, yo lo veo así, y creo que es por eso por lo que tengo tanta confianza en mis parejas, y es que, ¿para qué va a querer estar con otras personas, si te tiene a ti?¿Para qué va a estar con otras personas, si te quiere a ti, te tiene a ti a su entera disposición?¿Para qué se va a fijar en otras personas pudiendo aceptar o pedir sin recibir ninguna mala contestación sobre ti?Te eligió a ti, pudiendo elegir a otra persona, entonces, ¿por qué preocuparse de que te la pega con esta persona o aquella de más allá?
En una relación a distancia, es ese el mayor de los problemas, la falta de confianza... No es tan difícil, sólo hay que pensar un poco. Aceptaste tener una relación con una persona a distancia sabiendo los problemas que podría haber, que habría en medio y que, por mucho que te duela, tendrás que aceptar o luchar porque no sea así.

Sin duda, lo que más falla en las relaciones, sea a distancia o sea en la misma ciudad, a mi parecer, es la falta de CONFIANZA en la otra persona, el miedo al RECHAZO de la otra persona. No pensamos en que es en la persona en quien más tenemos que confiar, en la persona en quien más debemos apoyarnos, porque será la única que nos comprenderá y nos ayudará hasta el final...

El caso es:

-¿ESTAMOS PREPARADOS PARA DECIR TODO LO QUE PENSAMOS?-
-¿ESTAMOS DISPUESTOS A DECIR TODO LO QUE NOS OCURRE?-
-¿CONFIAMOS LO SUFICIENTE COMO PARA CONTAR TODOS NUESTROS PROBLEMAS?-

viernes, 24 de agosto de 2012

Soy así y puede que....


Desde hace algún tiempo para acá, he ido pensando que es mejor ir siempre con la verdad por delante, que es mejor decir lo que piensas y realmente sientes, que taparlo por tener miedo al rechazo.

Sé que las verdades duelen, por eso las intento tapar con un poco de amabilidad, dulzura y salero para que entren mejor y caer bien a la gente...
Sé que las verdades pueden llegar a ofender de tal manera que no vuelvas a dirigir la palabra a una persona, pero si las dices sin temor y de corazón, tal vez, sólo tal vez, puede llegar a cambiar el pensamiento de una persona...

Hoy toca día de reflexión, día de traslado emocional, día de pensamientos...
¿Realmente puedo llegar a ser odioso por decir todo lo que pienso cuando lo pienso?¿Realmente puedo llegar a ser tan cargante como me lo imagino?

Intento ser, sólo lo justo de simpático y también intento ser lo justo de sincero hasta no tener un poco de confianza, pero a veces, hay otras razones externas a mí que me superan...
O simplemente el afán por decir verdades, por quedar satisfecho conmigo mismo, hace que en algunos momentos determinados, quede como un auténtico imbécil....

Eso realmente, no me importa, pero no me gusta hacer daño a la gente y mucho menos de palabra, porque se graba más una palabra o una frase en mal momento que un disparo en un momento determinado....

Quiero decir que no todos somos perfectos, que no todos caemos bien, que no todos podemos ser los mejores para todas las personas, aunque lo intento, no soy más que otro cabr**azo queriendo demostrar que puede estar por encima de los demás, como también soy un grandísimo hijo de put* esperando el momento perfecto para que me oiga el suficiente personal para ser destacado.... U_u

Realmente, no sé por qué soy así, sólo sé que lo soy y sea bueno o malo, estoy decidido a creer que es mejor ir con la verdad, cualquier tipo de verdad, por delante.... U_u

Puedo ser un humano más en la selva de la "ciudad" de León, pero sigo siendo una persona más que se aprovecha de las debilidades de los demás sólo por el puro placer....

Sigo siendo un grandísimo hijo de put* que no debería de salir de casa..... U_u

sábado, 11 de agosto de 2012

Temas salen, escribo con el corazón.


No pido las cosas por no aparentar ser un avaricioso, no digo lo que quiero por no aparentar ser un pesado y no digo lo que me pasa por no amargar a nadie.

"No necesito nada de nadie." Me convenzo de ello para así luchar por mí, luchar por lo que quiero y necesito, aunque no sepa realmente lo que quiero y necesito.


"No me ocurre nada." Me auto engaño sabiendo que tarde o temprano pasará, que una tarde entrenando hará que me desahogue como siempre me ha pasado y que esa misma tarde entrenando hará que consiga ser otra persona y asuma mis problemas con filosofía y poderío.


"No necesito nada de nadie y no me ocurre nada."

"Mantén siempre una sonrisa, nunca sabrás quién se puede enamorar."
"La felicidad, atrae felicidad."
Tres frases, tres frases son mi filosofía de vida, tres frases hacen que me levante y luche cada mañana, que vea que las horas pasan rápidamente hasta el momento en que me pongo mis pantalones, me ato las zapatillas y salgo a entrenar.

Esa es mi filosofía de vida, ayudar sin protestar, dar el doble y recibir la mitad, dar lo que quieres recibir, demostrar que eres más que un humano...


Soy culpable de ser egocéntrico, soy culpable de pensar sólo en mí mismo, en mi felicidad, en mi bienestar....

Soy culpable de tener interés, de preparar todo para mi bien, para conseguir lo que quiero, lo que deseo.

No es tan complicado... Das un poco, soportas otro poco, aguantas más y si ves que no consigues nada, esperas a que "eso" se canse y se vaya, porque todos los humanos actúan de la misma forma en cuanto consiguen lo que buscaban: 

Dan las gracias de la forma en que saben y huyen.

Esperas a recibir lo que en un día diste, esperas a recibir lo que en su día estabas dispuesto a renunciar, esperas y esperas viendo cómo gracias a ti, muchísimos humanos hacen su vida, cambian sus idas y se vuelven superiores, esperando a que esa cadena vuelva a ti.

Pero no volverá, no volverá por la razón en la que piensas, porque sólo piensas en ti, en tu beneficio, en tu bienestar.

Las demás personas, sólo son peones, daños colaterales...


"Dar el doble, para recibir la mitad..."

Me creo más inteligente que los demás y me auto engaño pensando que si empiezo a explayar mis problemas, no me entenderá nadie.
Pienso que nadie me podrá ayudar porque no merezco ayuda.
"¿Qué ególatra, maquinador y pensador necesita ayuda?¿Por qué YO, voy a necesitar ayuda?

Tengo TODO lo que necesito para estar bien, sé cómo actuar para conseguir que todo me salga bien, ¿por qué entonces, esperar a que alguien salga corriendo en mi ayuda?


Busco desesperadamente algo, sin saber bien qué es, sin saber bien qué necesito, sin si, realmente, necesito encontrar algo.


Vuelven a mí preguntas, vuelven a mí recuerdos, recuerdos de sentimientos pasados y tiempos pasados que a lo mejor, no echo de menos, pero sí que me gustaría volver a vivir....con otra gente......con otra....persona.....


"No necesito ayuda, no necesito a nadie, no necesito nada."

"Soy un egocéntrico, soy un avaricioso, soy más inteligente que el resto y conseguiré mi propósito por mí mismo."

Hoy, veré amanecer y veré pensante, cómo sale el sol.

jueves, 26 de julio de 2012

Miedo a los límites.


-Tío, ¿mañana salimos a saltar?
+¿Saltar? ¿Cómo que saltar?
-Sí, tío, vamos a hacer "Parkour". Eso que hacen los de la peli esa.
+Ah, vale, pues me apunto....


Más o menos, así fue como empecé con algo que, literalmente, me cambiaría la vida.


Sólo era ir a un sitio, donde nos diera la gana y saltar de aquí para allá, sin pensar nada, sin mirar nada, sin hacer nada más que saltar, que pegar brincos de aquí para allí dándonos igual quién nos viera o qué nos dijeran.


A medida que iba pasando el tiempo, la gente iba diciendo más veces que no, cuando veían que un colega se hacía un esguince, otros dos se retiraban porque no querían que les pasara lo mismo. A medida que el tiempo pasaba, a la gente, cada vez le apetecía menos hacer esas "tonterías" que hacíamos. Mientras tanto, yo me iba informando y conociendo más y más gente con más experiencia y otra forma de pensar que la mía, y cada vez, me absorbía más.


Cambió mi forma de ser, mi forma de pensar, mi forma de afrontarme a las cosas y me quitó algunos miedos... Algunos.


He conseguido tener en este tiempo, más confianza en mí mismo, más sabiduría y muchísima, incluso diría que demasiada información en mis manos que, gustosamente, comparto cada vez que me preguntan llegando a "aparentar", aunque no quiera, ser el "profesor" de algo en lo que unos aprenden de otros como los otros aprenden de los unos. 


A medida que pasaba el tiempo, conseguía superar más mis miedos... Mis miedos a hacer cosas nuevas, mis miedos a conseguir algo por mí mismo, mis miedos a conocer gente...
Y en todo este tiempo, en todo lo que ha pasado, en todo lo que he cambiado, siempre he dicho lo mismo:
-"Yo entreno, no para salir en vídeos, ni ser mejor que nadie, ni para llamar la atención de gente que no conozco, no me importa que me digan que soy bueno, como tampoco que hago esto bien y lo otro mal, yo entreno para, si alguna vez lo necesito, estar preparado física y mentalmente para superar ese problema, ese "obstáculo" en la vida diaria.


Sin embargo, después de 3 años dando, por así decirlo, "bandazos" respecto a la vida laboral se refiere, he conseguido por fin, un trabajo que me gusta, disfruto de él y en el cual me siento a gusto desarrollándolo junto con mis compañeros.


Hacemos estructuras metálicas de naves y cambiamos las placas del tejado. Todo esto a, como mínimo, unos 5 metros de altura. 
Soy así, lo admito, tengo miedo a las alturas y en algunas ocasiones, la cabeza se me bloquea cuando subo por una escalera que tiembla, con cosas en la mano y con un sol abrasador que me da por la espalda.


Llevo un mes ya trabajando en esta empresa y sinceramente, me gustaría poder seguir aquí unos cuántos años. Pero bloquearme de esta manera y pensar en todo lo anterior, en todo mi pasado, en TODO lo que he entrenado, ya no sólo físicamente, sino, para quitarme todos los miedos, todo lo entrenado, reflexionado, pensado y desarrollado para quitarme o al menos, razonar que "no pasa nada por la altura".... Siento que no me ha servido de mucho, siento que practicando el deporte que practico, sabiendo lo que ello conlleva, el esfuerzo y la fuerza de voluntad que me ha llevado, me siento completamente inútil cuando me dicen que vaya de una punta a otra de una nave de unos 80 metros por un perfil de metal a unos 8 metros de altura....


Me cuesta, me cuesta ver que, como no me sienta seguro, como no cambie completamente ese miedo, como no acabe de analizar bien este problema, no podré seguir con este trabajo...


Necesito superar mis miedos, necesito saber moverme mejor de lo que ya lo hago, necesito saber más....


5 años practicando un deporte que me ha cambiado completamente la vida y que en un futuro, me la seguirá cambiando....

martes, 3 de julio de 2012

Nueva Etapa

Nos solemos regir por etapas, por actos que hacen que pensemos que será un nuevo comienzo o un final cercano. Nos regimos por unas experiencias, ya sean nuevas o totalmente diferentes a la rutina actual que hace que vayamos aún más con precaución y quizá, más miedo de lo habitual.


Después de unos cuántos años buscando empleo, he conseguido un trabajo donde tendré que levantarme pronto, ir a trabajar todos los días y tendré que aprender a separar el tiempo del ocio y del deber.


Creo que es en estos tiempos cuando más sale a la luz lo que REALMENTE deseas en tu vida, si es sobrevivir y trabajar para seguir adelante, o seguir practicando lo que hasta ahora has hecho sin preocuparte de nada más que de tener dinero para el mismo día.


Por eso digo que puede ser una nueva etapa, porque nunca antes me he enfrentado a algo así, a algo con tanta responsabilidad. A partir de mañana será otra forma de ver y aprender a separar lo que más me gusta, entrenar, del deber o del trabajo.
Tendré que aprender que hay unas prioridades que harán que no disfrute todo el tiempo que quiera del ocio que es salir con mis amigos o mirar películas hasta altas horas de la madrugada o quedarme leyendo frases y libros célebres haciendo que mi cerebro y mente piensen en las casualidades, oportunidades y reacciones de la vida.
Tendré que aprender a mirar algo más allá y ver que todo sufrimiento, tiene su recompensa, sea económica, corporal o mentalmente hablando, porque aunque sufra, aunque tenga que renunciar a ciertas cosas, siempre merecerá la pena si el día de mañana puedo ayudar de mejor manera. 


Hoy toca renunciar a unos rayos finales de sol para descansar el cuerpo y la mente y para prepararme para mañana para que así pueda comprobar y esté listo y preparado para enfrentarme a lo que venga, siempre con buen ánimo, buen pensamiento y sin buscar nada a cambio.


Hoy toca, aunque vaya un poco en contra de mi forma de pensar, mirar un poco hacia adelante, pensar en que vendrá algo bueno y luchar por lo que deseo con todas mis fuerzas.


"Yo escribiré el destino de mi mundo"

lunes, 18 de junio de 2012

Vida.

Nacer, aprender a andar, a comer, a orinar y defecar... Aprender a vivir, a reír y llorar, a respirar bajo el agua y no hacerlo delante de las intimidades... Aprender a respetar y a que te pisen, aprender a dejar que te aplasten y te masacren a que te jodan y encima decir gracias... Aprender, aprender lo que, por norma, tiene que ser así, aprender a contar, a multiplicar y sumar, restar, dividir penas..

¿Por qué no aprender a vivir o enseñar a vivir?¿Por qué no ser tú mismo y conseguir lo que deseas?

Luchar por todo como si nada fueras a conseguir, conseguir nada y luchar como si todo lo tuvieras...
Estamos hartos de oír lo que queremos, necesitamos y, se supone, nos gusta. Estamos hartos de oír lo que debemos hacer con nuestro dinero, obligados a dejarlo en un sitio donde se supone nadie lo robará y resulta que se lo dejamos a los propios ladrones.

La vida sólo está hecha de desgracias, penas y tristeza, pero sólo depende de nosotros que eso cambie, de aprender a observar y admirar lo que ante nosotros, nos muestra el mundo y no los humanos, la gente, la sociedad....

La vida está hecha de penuria, lucha y esfuerzo, pero sin embargo, sólo pensamos en las cosas materiales sin admirar lo bello que hay en el día a día, en las cosas de la calle, en los juegos de la vida....

Desde que nacemos ya nos muestran qué hacer, cómo pensar y qué comer, nos dicen cómo debemos actuar y lo que debemos pensar para que nos guste el futuro...
¿Por qué?¿Por qué debemos hacer lo que los demás quieren?¿Por qué debemos de actuar nosotros, levantar nosotros unos muros o fortalezas al rededor de un espacio inmenso y ancho para protegernos del exterior?
El problema no está afuera, está dentro de nosotros... No aceptamos nada, no admiramos nada y no nos preocupamos por aprender nada de lo que nos da miedo, por eso nos da miedo...

Estamos demasiado acostumbrados a que nos lo den todo masticado y a punto de tragar sin observar que nos encerramos en las cosas que no vemos.
No sabemos nada de la vida y sin embargo, estamos investigando para ya, irnos a vivir a otros mundos, otros planetas... 

Sin duda, no sabemos nada de este mundo, de nuestro mundo y queremos salir ya de él sin pararnos a observar, como digo, los detalles más hermosos y bellos de el mismo...

Nadie espera nada de nadie, como nada espera nadie de quien nada quiere dar... Pero llamadme iluso si pienso que todos hemos nacido para hacer algo en este mundo y para conseguir cambiar, aunque no sea drásticamente, este mundo con cada paso, cada acción, cada persona y cada pensamiento que desvelamos.

Si tan siquiera parásemos unos minutos al día a pensar en lo que realmente nos hace felices, en lo que realmente necesitamos para serlo y en lo que realmente necesitamos como humanos, como seres vivos...
Si al menos, cambiáramos ese egoísmo y superioridad de cada uno y observáramos que todos unidos podemos conseguir que todo marche bien, creo que cambiaría equivalentemente todo lo que ahora nos parece raro, todo lo que ahora no entendemos...

Nos enseñan demasiadas cosas desde pequeños y en cuanto empezamos a preguntar, en cuanto empezamos a cuestionar ciertas enseñanzas, nos empiezan a apalear y a señalar con el dedo como si fuésemos raros...

Nos enseñan todo lo que necesitamos en la vida....menos la más importante lección de todas...
No nos enseñan a VIVIR la VIDA....

domingo, 10 de junio de 2012

Límite de tristeza, Límite de Felicidad.

¿Hay algún límite de felicidad, algún límite o cupo máximo en el que no podamos ser más felices?
Si lo hay para la tristeza, desesperación e ira, también lo habrá para la felicidad, buen estado de ánimo y tranquilidad, ¿no?
¿O es que, nos preocupamos tanto de conseguir la máxima felicidad, sin darnos cuenta de que también puede tener un llenado máximo?


A veces, creo que nos ponemos metas demasiado grandes o alargadas y no aceptamos las pequeñas derrotas, evitando así, los pequeños detalles, alegrías y risotadas que llegan en un instante determinado. Nos paramos sólo a ver lo malo de nuestras vidas que no atendemos a ninguna razón que no sea NUESTRA mayor "razón" de locura...


Últimamente, no suelo escribir mucho, aunque sí pensar en varias cosas:
-Ya no tengo las dudas de antes, ya no me acometen las preocupaciones de mi estado de ánimo, de cómo conseguir la felicidad ni de cómo hacer para ayudar, pero sin duda, siento que todavía no estoy completo, y vuelven a mí otra vez, más sentimientos que esperaba no volver a sentir, que esperaba no volver a tener por el hecho de utilizar más la razón que el corazón.


Creo que ya no depende de mí conseguir mi "cupo" de felicidad, ya he agotado al máximo todo lo que estaba en mi mano, y sé que he repetido y repetido que sólo tú, sólo uno mismo es el que consigue tener la felicidad, porque sólo tú aceptas de buenas o de malas maneras todo lo que te puedan decir, hacer o entregar.


Supongo que ahora esté en otra etapa (más) de transición pensando en la que ya no sólo dependerá de mí mismo, sino, de otras cosas (sentimientos, experiencias, sensaciones, etc) ajenas a mí.


No dudo de mi capacidad ni de mí mismo, dudo de que no llegue ese día, el día en que, por un casual, se alineen los planetas y aparezca esa "estrella" en mi vida que le de una pequeña vuelta a mi mundo.
¿Estaré capacitado para asumir las consecuencias?¿Tendré el valor suficiente de enfrentarme a esas consecuencias?


Como se suele decir;


"El tiempo pone a cada uno en su lugar"